Aprende cómo dormir rápido con estos consejos

Muer durmiendo en una cama bajo una ventana

No dejes que el insomnio te gane, aprende cómo dormir rápido con los consejos que te proponemos y conseguirás volver a descansar toda la noche

 

Todos hemos necesitado alguna vez volver a aprender cómo dormir rápido, ya que somos incapaces de desconectar del todo del trabajo, de las responsabilidades, preocupaciones… Incluso el mismo hecho de no saber cómo dormir rápido nos puede poner nerviosos y hacernos pasar la noche en vela.

Esto puede pasar de forma puntual, pero cuando se convierte en algo habitual puede conllevar a padecer insomnio, irritabilidad, fatiga, dolor de cabeza… En estos casos también sería aconsejable visitar a nuestro médico de cabecera, ya que podrá evaluar si puede ser debido a alguna condición médica que necesite de un tratamiento específico.

 

Aprende cómo dormir rápido con estos consejos

Algo a lo que solemos recurrir con frecuencia es a darnos un baño o ducha templada, o beber alguna bebida caliente como leche o infusiones. Pero si esto no es suficiente, te proponemos estos consejos para que aprendas cómo dormir rápido:

 

  • Como bien sabrás, el primer consejo para aprender cómo dormir rápido es estar lo más relajado posible. Para ello, la forma más eficaz es aprender a controlar la respiración. Una respiración lenta y más profunda facilita a que el cuerpo se relaje y disminuya los latidos del corazón, haciendo que el cerebro comprenda que es el instante de disminuir el ritmo diario, ayudando a dormirse más veloz.
    Prueba con la técnica 4-7-8, en la que tendrás que inspirar por la nariz durante 4 segundos, sostener la respiración durante 7 segundos y soltar el aire lentamente por la boca durante 8 segundos.
  • El truco al que más solemos recurrir cuando pensamos en cómo dormir más rápido es intentar poner la mente en blanco. Una de las mejores cosas que podemos hacer es pasar unos 10 minutos pensando sobre lo que podemos hacer al día siguiente para que la jornada se nos haga más llevadera. Puede parecer algo contraproducente, sin embargo al reconducir la mente a otros pensamientos que no conlleven estrés y que nos puedan causar cierta calma nos hará relajarnos más rápido y evadir nuestra mente.
  • Una de las cosas más importantes para aprender cómo dormir rápido es relajar los músculos. Aunque no nos demos cuenta, tenemos los músculos en tensión cuando tenemos estrés o ansiedad por lo que para relajarlos debes hacer lo siguiente:
    Encontrar una posición más cómoda e inspirar profundamente, y mientras sueltas el aire imagina que tienes el cuerpo más relajado. Prueba a repetir esto varias veces, verás como notarás que tus músculos ya no están tan tensos. También puedes imaginar que te centras en cada zona de tu cuerpo al inspirar y que al soltar el aire esa zona de tu cuerpo se relaja, yendo de una en una desde la cabeza hasta los pies.
  • Céntrate en algo en concreto, puede ser un objeto, una persona o un lugar como una playa. Imagina los detalles, los sonidos, el ruido, su textura… Todo ello mientras respiras profundamente y relajas tus músculos. Así, conseguirás que tu mente se vaya calmando y podrás dormir más rápidamente.

 

Cuida el ambiente

Aunque sigas todos estos consejos para aprender cómo dormir rápido centrándote en ti, el ambiente que te rodea es también esencial ya que puede influirnos mucho en nuestra capacidad para relajarnos aunque no nos demos cuenta.

  • Debes tener en cuenta que la iluminación sea la adecuada, ya que cuanta más oscuridad haya más fácil será conciliar el sueño. Evita las luces de aparatos electrónicos y evita utilizar el teléfono o ver la televisión justo antes de irte a la cama ya que esto nos hará estar más nerviosos.
  • Evita los ruidos dentro de lo que sea posible, pero en el caso de no poder evitarlos prueba a poner de fondo ruido blanco, sonidos de la naturaleza o música relajante. Debe ser con un volumen bajo, que sea suave y que no te impida el poder descansar.
  • La temperatura es muy importante a la hora de dormir rápido, ya que si es un lugar donde haga mucho calor o mucho frío nos será imposible dormir plácidamente. En ese caso deberemos invertir en algún tipo de ventilador, aire acondicionado o algún aparato calefactor.
  • A veces el problema no viene por nosotros mismos o nuestro ambiente, puede que ya sea hora de cambiar de colchón y/o de almohada, ya que el cuerpo debe estar en horizontal  y con el cuello en línea recta para sentirnos más cómodos y nuestros músculos puedan relajarse. Puedes probar también a usar otra almohada debajo de las piernas  o entre ellas si duermes de lado.
  • El último consejo para aprender cómo dormir rápido que te proponemos es el uso de aromas. Encontramos muchos tipos de aromas en el mercado que nos ayudan a relajarnos como la lavanda o cualquier olor suave que sea de nuestro agrado. Podemos usarlos tanto en aceites esenciales como en espray para la almohada.

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